Debido a que las reacciones electroquímicas no son 100% precisas, tras cada ciclo denuestras baterías, pequeñas cantidades de sulfato de plomo se va acumulando en los  electrodos. Con el paso del tiempo este sulfato va cristalizando y reduciendo las superficies que se encuentran activas para generar las reacciones electroquímicas.

Esta sulfatación aumenta la resistencia interna y con ello calor añadido a la generación produce un marcado aumento en la temperatura. Esas temperaturas más altas aumentan los procesos que conllevan el deterioro prematuro de las baterías.

Por ello, la regeneración es la recuperación de la capacidad de nuestras baterías para almacenar energía electroquímica mediante la ruptura del sulfato cristalino. Para ello debemos eliminar los cristales mediante microfisuración, aumentando con ello la densidad electrolítica, así, la resistencia interna disminuye y finalmente la batería se regenera.


Beneficios de la regeneración:

Económicos

Ahorro de hasta un 70% del coste de adquisición de una batería nueva. Reducción de costes de mantenimiento.

Técnicos

Aumento de la autonomía de sus equipos. Reducción de los intervalos de carga

Ecológicos

Disminución de los desechos tóxicos al medio ambiente


¿Qué tecnología de regeneración utilizamos?

Para llevar a cabo la regeneración de las baterías, de una forma fiable y segura, utilizamos  nuestra tecnología basada en un proceso con 3 acciones que se complementan: aditivo  químico, electrónica de pulsos resonantes y algoritmos específicos de carga.

La adición de nuestro aditivo limpia, y mantiene, las placas de la batería y los separadores.  Ayuda a disolver los cristales de sulfato de plomo existentes y previene la formación de nuevos  cristales. Durante el tratamiento, el residuo de sulfato se deshace lenta y progresivamente en el electrolito, aumentando su densidad. Al finalizar el proceso, el residuo de sulfato se habrá  devuelto al ácido de la batería, aumentando así el rendimiento de ésta hasta su nivel óptimo.

El aditivo restaura la composición de la placa de la batería y mejora su rendimiento mediante un proceso de electro-deposición. Nuestro aditivo es único en el sentido de que no sólo es un  desulfatador sino que es, además, un re-activador. La batería tratada recupera su capacidad,  limita la corrosión, y permite capturar todo el gas durante la carga. Esto evita la evaporación  de electrolitos y la emisión de gases, disminuyendo así el riesgo de explosión. Se aumenta la vida útil de la batería y se reduce el tiempo de carga reduciendo de esta forma el tiempo de  
inactividad.

En la fase de tratamiento electrónico se conectan los bornes de la batería a un dispositivo electrónico que genera unos pulsos controlados, a una frecuencia capaz de romper los enlaces  de sulfato, aumentando así la densidad del electrolito. Este dispositivo puede dejarse de forma permanente en la batería previniendo que las placas vuelvan a sulfatarse. Hemos desarrollado diferentes pulsos según se trate de baterías de ciclo profundo, de arranque o de gel.  La aplicación de curvas de carga, con nuestros equipos exclusivos que usan algoritmos de carga propios, completa el tratamiento.

El resultado es una batería que ha recuperado su capacidad, las celdas están ecualizadas, los siguientes ciclos de carga necesitarán menos tiempo y por tanto menos coste eléctrico.

Campos de aplicación

  • Regeneramos, mantenemos y vendemos todo tipo de baterías de aplicación en todos los sectores.

  • Coches y motos

  • Carretillas elevadoras

  • Placas solares y equipos eólicos

  • Industria

  • Construcción

  • Transportes

  • Ferrocarriles

  • Marítimo

  • Telecomunicaciones

  • Carros de golf

  • Talleres y particulares